El empresario tecnológico Elon Musk planea construir una planta de energía propia para abastecer un gigantesco centro de datos destinado al desarrollo de inteligencia artificial de su empresa xAI. El proyecto, valorado en unos 659 millones de dólares, busca proporcionar la enorme cantidad de electricidad que requieren los sistemas de IA. La planta se ubicará en el estado de Mississippi y utilizará decenas de turbinas de gas metano para generar energía destinada al centro de datos llamado Colossus 2, que se construye en Memphis, Tennessee.
El centro de datos será clave para impulsar los desarrollos tecnológicos de xAI, incluyendo modelos avanzados de inteligencia artificial como el chatbot Grok, con los que Musk busca competir con otras grandes compañías del sector tecnológico. Este complejo forma parte de una expansión mayor de infraestructura tecnológica del empresario, que ya posee instalaciones similares desde 2024 y planea levantar nuevas estructuras en el mismo estado para fortalecer su capacidad de procesamiento de datos.
Sin embargo, el proyecto ha generado críticas de organizaciones ambientales y civiles, que advierten que la planta podría convertirse en una de las mayores fuentes de contaminación de la región. Según estos grupos, las turbinas de gas emitirían contaminantes que contribuyen al esmog y partículas finas dañinas para la salud, asociadas a enfermedades respiratorias, asma y problemas cardiovasculares. También cuestionan la rapidez con la que las autoridades aprobaron los permisos para la construcción.