El Chelsea FC vuelve a estar en el centro de las críticas tras una nueva destitución, evidenciando una inestabilidad constante en su banquillo. En la última década, el club ha tenido diez entrenadores, una cifra que refleja la falta de continuidad en su proyecto deportivo y una tendencia que ya parece estructural dentro de la institución.
La salida más reciente es la de Liam Rosenior en 2026, tras dirigir 23 partidos con un balance irregular y una preocupante racha de cinco derrotas consecutivas sin marcar, algo que no ocurría desde 1912. Antes de él, Enzo Maresca dejó el cargo pese a haber conseguido dos títulos importantes, lo que refuerza la idea de que ni siquiera los resultados positivos garantizan estabilidad en el club.
En los últimos años, nombres como Mauricio Pochettino, Frank Lampard, Graham Potter y Thomas Tuchel han pasado por el banquillo, algunos incluso con títulos en su palmarés. Sin embargo, ninguno ha logrado consolidar un proyecto a largo plazo, dejando al club bajo la dirección interina de Calum McFarlane mientras se busca una solución definitiva a esta inestabilidad.