
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, planea firmar una orden ejecutiva para iniciar el proceso de desmantelamiento del Departamento de Educación, cumpliendo así una de sus promesas de campaña. La firma del documento se llevará a cabo en una ceremonia en la Casa Blanca, con la presencia de varios gobernadores republicanos y comisionados de educación estatales. Aunque el cierre definitivo del departamento requiere la aprobación del Congreso, la administración de Trump ya ha comenzado a reducir su operatividad mediante medidas como la disminución de su personal.
La secretaria de Educación, Linda McMahon, recibió la instrucción de tomar las acciones necesarias para devolver la autoridad educativa a los estados. Como parte de este plan, el Departamento de Educación aplicará recortes significativos, dejando en baja administrativa a casi la mitad de sus empleados. Trump ha expresado su confianza en que podrá conseguir apoyo suficiente en el Congreso para concretar el cierre, aunque no está claro si contará con respaldo de legisladores demócratas.
Además, la orden ejecutiva prohibirá que los recursos del departamento se utilicen en iniciativas relacionadas con diversidad, equidad e inclusión, así como en programas que promuevan la ideología de género. La administración republicana ha criticado duramente la gestión del Departamento de Educación bajo el mandato de Joe Biden, en especial por la condonación de préstamos estudiantiles y la ampliación de protecciones contra la discriminación para la comunidad LGTBI. Con esta medida, Trump busca reducir el aparato gubernamental y trasladar la responsabilidad educativa a las autoridades estatales.