VITO TVO

0 2 mins 5 días

El 21 de marzo de 2025, Rocío Ayala, guardabosques de la Red Metropolitana, avistó una osa andina con dos crías alimentándose de bromelias en una finca del sector Guandopungo, en Nanegalito. Este avistamiento ocurrió en una zona de reforestación activa del Chocó Andino, donde la presencia de estos animales era anteriormente inusual debido a su naturaleza tímida y a la degradación del hábitat. ​

La finca forma parte del programa de fortalecimiento del Subsistema Metropolitano de Áreas Naturales Protegidas (Smanp), implementado por la Secretaría de Ambiente en ocho áreas protegidas del Distrito Metropolitano de Quito. Desde mayo de 2023, este programa ha incorporado 290 fincas, abarcando más de 7.000 hectáreas, y ha invertido 480.000 dólares en incentivos como la entrega de plantas nativas frutales, sistemas de riego y apoyo a prácticas sostenibles. Se prevé un presupuesto adicional de 450.000 dólares para 2025 con el fin de ampliar la cobertura. ​

El oso de anteojos (Tremarctos ornatus), considerado una especie vulnerable, es un bioindicador clave de la salud de los ecosistemas andinos. Su reaparición en Nanegalito sugiere una mejora en el estado del bosque y refleja la efectividad de los planes de conservación en marcha. El Chocó Andino, reconocido por la UNESCO como Reserva de Biósfera, alberga una biodiversidad notable, incluyendo especies como el cóndor andino, el tapir y el tigrillo. En Quito, el 57% del territorio, equivalente a unas 240.000 hectáreas, está bajo cobertura de conservación, donde guardabosques como Ayala desempeñan un papel crucial en el monitoreo de fauna en peligro y en el cumplimiento ambiental.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *