La justicia argentina procesó a la Asociación del Fútbol Argentino (AFA) y a su presidente, Claudio “Chiqui” Tapia, en el marco de una investigación por presunta evasión de impuestos y apropiación indebida de fondos. El fallo, emitido por el juez Diego Amarante, también incluye a otros dirigentes, entre ellos el tesorero Pablo Toviggino. La causa se originó tras una denuncia de la Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA), que detectó irregularidades en el manejo de aportes tributarios y de seguridad social.
Según la investigación, la AFA habría retenido y demorado el pago de grandes sumas de dinero correspondientes a impuestos y aportes sociales entre 2024 y 2025, generando beneficios financieros indebidos. El monto total involucrado supera los 19.000 millones de pesos (aproximadamente 13 millones de dólares), lo que agrava la situación judicial de los implicados. Como parte de las medidas, la justicia ordenó un embargo por 350 millones de pesos sobre los acusados.
Además del procesamiento, se dispusieron restricciones como la prohibición de salida del país y la obligación de reportar movimientos al tribunal. Mientras tanto, la AFA niega las acusaciones y asegura que no existen deudas, atribuyendo el caso a presiones políticas en medio de tensiones con el gobierno argentino. Este escándalo se suma a otras investigaciones en curso contra la entidad, incluyendo posibles casos de lavado de dinero.