El Gobierno de Ecuador, bajo la administración del presidente Daniel Noboa, anunció avances en negociaciones con Colombia para reducir aranceles y precios de algunos productos importados, buscando aliviar la presión inflacionaria sobre bienes de consumo que históricamente han sido más caros para los consumidores ecuatorianos. Esta medida forma parte de un esfuerzo más amplio por mitigar el impacto del aumento de precios en alimentos y artículos básicos, afectado por factores externos como la pandemia y la crisis de los combustibles.
La discusión también aborda la liberalización comercial y la eliminación de barreras arancelarias, con miras a facilitar un comercio más fluido entre ambos países, lo que podría traducirse en precios más competitivos para los consumidores. Estas acciones se enmarcan en el contexto de la creciente preocupación pública por el costo de vida, en especial ante el alza de la electricidad, que ha estado influenciada por fluctuaciones internacionales del precio del gas y la dependencia de combustibles importados.
Además, el gobierno de Ecuador enfatiza la importancia de coordinar estos ajustes comerciales con medidas internas que fortalezcan la economía y protejan a los sectores más vulnerables, en un entorno donde temas como el narcotráfico y la seguridad urbana también forman parte de las prioridades nacionales, afectando la percepción general sobre la gestión económica y el bienestar social.