Un reciente estudio científico desafía la idea tradicional de que la adolescencia termina en los veinte años, sugiriendo que el cerebro humano continúa en una fase de desarrollo “adolescente” hasta los 30 años o más. Los investigadores analizaron miles de imágenes cerebrales de personas de diferentes edades y observaron que la organización y la conectividad neuronal siguen cambiando pasada la juventud temprana, lo que implica que muchas funciones cognitivas y emocionales continúan madurando mientras se llega a la tercera década de vida.
El estudio identifica puntos clave de transformación cerebral alrededor de los 9, 32, 66 y 83 años, lo que divide la vida en varias «eras» de desarrollo neurológico. Durante la etapa que va desde aproximadamente los 9 hasta los 30 – 32 años, el cerebro sigue refinando sus conexiones internas, lo que podría explicar por qué habilidades como la toma de decisiones complejas, el autocontrol emocional y la integración de experiencias no se estabilizan completamente hasta más adelante de lo que antes se pensaba.
Los resultados de esta investigación tienen implicaciones importantes para entender el desarrollo cognitivo y emocional, así como la aparición de trastornos mentales, que a menudo se inician durante estas fases de intensa reorganización cerebral. Esta nueva visión científica propone que la “adultez” del cerebro no se alcanza de forma abrupta a los 18 o 25 años, sino de manera más progresiva y extendida, lo que abre debates sobre cómo redefinir nuestras expectativas sociales y legales sobre la madurez.