El conflicto en el estrecho de Ormuz se intensificó después de que tres buques de carga fueran atacados mientras transitaban por esta ruta marítima estratégica del Golfo Pérsico. Los barcos, que transportaban principalmente mercancías y alimentos, fueron alcanzados por proyectiles, aunque inicialmente no se reportaron víctimas. Con estos ataques, ya suman al menos 14 embarcaciones afectadas desde que comenzó la escalada militar en la región tras el enfrentamiento entre Irán, Estados Unidos e Israel.
El estrecho de Ormuz es uno de los puntos más importantes para el comercio mundial, ya que por allí circula cerca del 20 % del petróleo que se transporta por mar. Debido a la guerra y a las amenazas de Irán de bloquear la ruta, el tráfico marítimo se ha reducido significativamente y varias navieras han suspendido sus operaciones por seguridad. La situación ha generado temor en los mercados energéticos y ha provocado un aumento en los precios del petróleo.
La tensión militar sigue creciendo en la zona. Estados Unidos ha respondido atacando embarcaciones iraníes que supuestamente colocaban minas en el área, mientras Irán advierte que podría considerar objetivos legítimos a los barcos vinculados con países aliados de Washington o Israel. Analistas y organismos internacionales alertan que, si el conflicto continúa, podría provocar una grave crisis energética y económica a nivel global.