El informe anual de Google y su filial Mandiant revela un cambio significativo en el panorama del cibercrimen global en 2026. Basado en cientos de miles de horas de análisis de incidentes reales, el estudio muestra cómo los ciberdelincuentes han adaptado sus estrategias, volviéndose más rápidos, sofisticados y difíciles de detectar, con tiempos de reacción que pasaron de horas a apenas segundos.
Uno de los hallazgos más relevantes es el crecimiento acelerado del phishing por voz o “vishing”, que ya representa el 11% de los accesos iniciales en ataques, superando ampliamente al tradicional phishing por correo electrónico, que cayó al 6%. Este cambio refleja una evolución hacia métodos más personalizados e interactivos, donde los atacantes buscan engañar directamente a las víctimas mediante llamadas telefónicas y técnicas de ingeniería social más elaboradas.
Además, el sector tecnológico se posiciona como el principal blanco de los ciberataques, desplazando a la banca y los servicios financieros. A esto se suma el avance de los grupos de ransomware, que ahora incluso destruyen copias de seguridad para impedir la recuperación de datos, aumentando el impacto de los ataques. En conjunto, el informe advierte sobre un escenario más complejo y desafiante, donde la innovación tecnológica también está siendo aprovechada por el crimen digital.