El Gobierno de Cuba rechazó la decisión del Gobierno de Ecuador de expulsar a toda su misión diplomática en Quito, calificándola como un acto “arbitrario, injustificado e inamistoso” que afecta las relaciones bilaterales entre ambos países. La reacción se produjo luego de que las autoridades ecuatorianas declararan persona non grata al embajador cubano y a su delegación.
La medida fue tomada por el gobierno del presidente Daniel Noboa, que ordenó la salida del embajador Basilio Antonio Gutiérrez García y de más de 20 funcionarios diplomáticos, otorgándoles un plazo de 48 horas para abandonar el país, conforme al artículo 9 de la Convención de Viena sobre Relaciones Diplomáticas.
Desde La Habana, la Cancillería cubana advirtió que esta decisión podría deteriorar gravemente las relaciones entre ambos países y sostuvo que la expulsión carece de fundamentos. La medida marca una nueva crisis diplomática entre Ecuador y Cuba, en medio de tensiones políticas y cambios en la política exterior ecuatoriana.